En los próximos días podremos ver como se hace pública la resolución que autoriza a tirar de galgos con vehículos a motor en Andalucía. El resto de territorios que tengan los mismos intereses vendrán después, no hay duda.
Es necesario reflexionar acerca de cómo hemos llegado hasta esta situación. Desde mi punto de vista, lo único que está claro es que no nos debemos de sorprender. Las federaciones de galgueros llevan mucho tiempo peleando por este asunto, han visitado todos los estamentos que han podido, han sido recibidos como deportistas y finalmente han conseguido lo que pedían.
![]() |
Fuente: http//:ramonportillophotography.com |
Como ha sido
Pongámonos en la piel de un técnico de Medio Ambiente o de Sanidad Animal y de su jefe, un flamante Director General de la Consejería de turno de cualquier Comunidad Autónoma de España. Probablemente la caza y los animales les importen un pepino, pero tienen delante un grupo de presión que mueve todos los hilos posibles a través del entramado político para dar la matraca sobre un asunto.
Se sientan con ellos y les dicen que representan a x miles de galgueros, x cientos de clubes, que mueven x miles de euros y que lo que piden no le va a costar un céntimo a las arcas públicas.
¿Ah? y que dices, ¿que luego nos vamos a ir a comer jamón todos juntos?, perfecto.
Oye, para lo que queréis ningún problema, sólo me hacen falta un par de informes firmados por veterinarios y que nosotros pidamos nuestros escritos a diferentes técnicos de la Junta, pero ningún problema, dame unos meses...
Pasan los meses y aquí está la resolución. Los 10 galgos atados con cadenas al coche, y la cabeza bien alta (los galgos la llevarán bien estiradita por la cuenta que les trae). Y cuando me cruce con la loca de los perros del pueblo ya verás el acelerón que doy...que les den a los ecologetas...
Como podía haber sido
Diez días después de la primera reunión hecha pública para pedir la legalización del asunto y mostrar las barrigas y bigotes de los "deportistas" se presentan en la Consejería de la Junta 4 personas que quieren ver al Director General. Este no les recibe. Al día siguiente, en las redes sociales y los periódicos on-line se difunde la noticia con nombres de técnicos funcionarios y del Director General denunciando que un grupo de representantes de Federaciones y Protectoras de Europeas han sido invitados a salir sin ser atendidos de un edificio de la Junta.
Unos días después la reunión se produce. Y esas cuatro personas son: Un responsable de la agrupación de protectoras de esa comunidad autónoma, un responsable de la agrupación de protectoras nacional, un responsable de la agrupación de protectoras europeo y un Eurodiputado. Aportan nutrida documentación e informan de un calendario de movilizaciones e información a grupo de presión a todos los niveles. A la salida, dan una rueda de prensa, mostrándose confiados en que la propuesta de los cazadores será archivada.
Esa misma mañana, uno de los técnicos llama a uno de los representantes de la Federación de galgos correspondiente con quien trabó una gran amistad en la larga sobremesa tras la reunión y le confiesa que la cosa se está complicando y que no lo ve claro.... fin de la historia.
Moraleja
El esfuerzo de tanta buena gente en Andalucía y otros lugares para que barbaridades como esta no se legalicen no sirve de nada si no somos capaces de canalizarlo. Hoy ganan los malos, y lo seguirán haciendo, porque somos muchísimos, pero a la hora de la verdad parece que no somos nadie. Mientras sigamos yendo cada uno por nuestro camino sólo nos quedará llorar y dar un "me gusta" en Facebook.
Hoy tiran de los galgos con vehículos y es legal, mañana decidirán que es legal tirarlos a un pozo, y lo conseguirán, porque no tienen a nadie enfrente. Nadie está sentado en esa mesa para defender a los animales.
En el juego político los galgueros ganan porque no tienen adversario, se ponen los guantes y el calzón y saltan al ring. Pero no tienen que dar ni un puñetazo, nadie se presenta a la batalla...