viernes, 12 de noviembre de 2010

Ocultemos el problema...que no se vea

Eso es lo que deben pensar los políticos que viven bastante bien de los impuestos de todos.
Que hay un problema con todos los perros abandonados de la provincia más grande de España, no hay problema, hacemos más perreras.
Que ya sabe todo el mundo que los perros entran aquí a morir o a agonizar de hambre durante muchos días, no hay problema, a la próxima perrera que hagamos la dotamos de un horno crematorio no sea que nos saquen alguna fotito o algún vídeo llevando contenedores de perros muertos, saldremos con un saco de cenizas como si hubiéramos terminado de hacer una barbacoa.
Que nuestro servicio de recogida no puede con la inmensa cantidad de perros que "recogen" los ayuntamientos a los cazadores en la temporada de caza porque una vez lleno el vehículo de recogida tiene que viajar hasta Olivenza que está casi pegado a Portugal, no hay problema, la próxima perrera la construiremos en la zona de las Vegas Altas, para que así la recogida sea más productiva (más perros en menos tiempo).
Que estamos en crisis económica y no hay dinero para cosas que no sean nuestros coches oficiales, viajes, etc, no hay problema, hacemos la nueva perrera en un mini-corral que no va a ser capaz de absorber ni la primera hornada de galgos y podencos tras el primer mes de caza y abandono.
Que aun así vemos que no es suficiente, no hay problema, seguimos subvencionando la caza para que no falte trabajo en nuestros particulares campos de exterminio.


Construcción de la nueva perrera provincial en Santa Amalia (Badajoz)
A mi ya puestos se me ocurre una solución mejor, más barata y para toda la vida. Además no requiere casi de personal y no tenemos que ver cosas desagradables por la calle, ya sabéis, podencos cojos y galgos famélicos hasta que los mandan a la perrera...

Una cabina,  tipo las de reciclaje de vidrio, puesta sobre una alcantarilla municipal abierta, con una trampilla en lo alto y un cartel que ponga:

Nuevo servicio de recogida provincial.
Instrucciones:
1. Levante la trampilla
2. Lance al perro.
3. Cierre la trampilla

Normas de Uso y precauciones generales
1. No olvide coger la correa y el collar, le servirá para el próximo año.
2. No utilizar este dispositivo a la hora de la siesta o a partir de las 22:00 h, los aullidos molestan al vecindario
3. ¡Atención galgueros!. No es posible echar más de cinco perros a la vez, la bajante de la alcantarilla se atasca.
4. Dispositivo sólo preparado para perros, los burros no caben por la alcantarilla.



España (Europa), siglo XXI.

El guadiana y la traílla.

domingo, 7 de noviembre de 2010

Perrigalgos...esos grandes olvidados

Perrigalgos, casi-galgos, churrigalgos...hoy le dedicaré el espacio y difusión a la gran olvidada de las razas de perro españolas, el cruce de galgo. 
Trataré de poner una pizca de luz sobre el pasado y presente de los perrigalgos. Os adelanto que no soy nada imparcial en este asunto ya que la mejor perra que hemos tenido y creo que la mejor que tendremos en nuestra familia fue una perrigalga, ella fue la que nos hizo llegar hasta aquí, ella nos hizo amar a los animales como lo hacemos hoy.
Hoy en día,  casi todo el mundo sabe que el galgo español ha sido utilizado históricamente para la caza menor a la carrera (concretamente de liebres) en las grandes llanuras y campiñas ibéricas. El galgo cruzado con perros de caza de cualquier raza ha sido también usado como cazador de liebre pero en aquellos terrenos que, o bien eran demasiado duros y escarpados para los galgos o bien tenían demasiada vegetación u obstáculos (los denominados perdederos de liebres). En estos terrenos y condiciones las presas dominaban a los lebreles puros y sólo podían cazar los perros suficientemente veloces para la carrera y suficientemente hábiles y olfateadores como para acosar y sacar las liebres de sus perdederos. En todas la regiones relativamente abruptas y con monte bajo, el perrigalgo ha sido históricamente el perro más apreciado para la caza de conejos y liebre sin la intervención del hombre. 
La ocupación masiva de los cotos de caza de monte bajo por los cazadores "escopeteros" ha hecho que progresivamente este tipo de caza y por consiguiente la cría se perrigalgos sea a día de hoy marginal, en comparación con la del galgo español. 
Pero no sólo de caza menor ha sido protagonista el perrigalgo en nuestras tierras desde hace siglos. Cruces de galgo con perros con mayor fiereza y capacidad de lucha cuerpo a cuerpo han sido desde hace cientos de años los protagonistas de las rehalas de caza mayor.

Ciervo acosado por una jauría de perros. Paul de Vos. Escuela Flamenca. S.XVII. Museo del Prado
Estos perros eran, al igual que los galgos, muy apreciados y caros en el pasado ya que las cuadrillas de caza eran propiedad de la nobleza, el clero y la realeza. Y aquí empezaba a fraguarse su desgracia histórica. Sólo el verlos adornando las paredes de palacios y estancias públicas nos hace imaginar que quizá estos animales eran lo más parecido a lo que por aquel entonces se podría entender como un animal privilegiado o con una vida relativamente cercana a sus propietarios. 

Caza y Perros. Peeter Boel. Escuela Flamenca. Museo del Prado
La situación hoy es completamente distinta. Como ya hemos dicho, el perrigalgo ya no se cría sistemáticamente para la caza. Sí se emplea en las infames rehalas de caza mayor para dar al grupo perros dotados de mejores condiciones para la carrera que los podencos de pelo largo o los perros rastreadores y los que aportan la capacidad de presa. Pero en comparación con la utilización del pasado son usos poco numerosos.
La presencia del perrigalgo en la sociedad actual está ligada al drama del abandono del galgo español. De los innumerables galgos que son abandonados en nuestro territorio, nacen camadas de perros que en su mayoría son cruces con perros también abandonados. Estas camadas no deseadas están formadas por animales que ya viven una situación de abandono desde el primero de sus días. Sin más cuidado que el que le pueda proporcionar una madre que lucha por su propia subsistencia, solamente los mas fuertes sobreviven a las primeras semanas de vida. 
También pueden ser criados en cuadras de galgueros que los abandonan cuando advierten que no tienen la morfología que se esperaba de ellos o que proceden de una monta no prevista con otros perros de caza de la misma cuadra. Por estos dos casos típicos derivados de la fauna de trogloditas que se hacen llamar españoles, podemos intuir que el destino de los perrigalgos está intimamente ligado al de sus ascendientes galgos de pura raza.
Y lo miremos por donde lo miremos, el drama está servido.
Ahora nos vamos a una cualquiera de las protectoras que trabajan en España y nos encontraremos con la guinda del pastel. Cuando una maravillosa familia va a adoptar un perro mestizo o de cualquier raza y condición no se le ocurre adoptar un galgo o un perrigalgo. Y en el caso inverso, es normal que el adoptante que va en busca de un galgo como animal de compañía tampoco piense en llevarse a casa un compañero que  sea un perrigalgo. Otra piedra más en su triste camino vital.
Y aqui sólo tengo una cosa que decir, a las maravillosas condiciones como animal de compañía del galgo se le pueden sumar las maravillosas condiciones de otras razas o de los peques mestizos para hacer del perrigalgo el compañero ideal. En una ocasión tuve la oportunidad de estar un rato pegándome físicamente un ratito con un cruce de galgo y mastín en una protectora que no debería tener mas de 10 meses (he de reconocer que me encanta jugar al cuerpo a cuerpo con los perros, me gusta que batallen), al salir de allí me iba pensando ....¿puede haber algo más noble que un galgo-mastín?...qué maravilla!!

Este verano me enteré de que había una perrita muy joven que estaba en una zona muy concurrida de la ciudad de Badajoz, por lo que se ve quería jugar con todo el mundo y rondaba la puerta de un colegio, había unos cuantos padres que ya habían dicho que iban a echar a patadas al animal de allí o iban a llamar a la perrera. Esos días yo estaba por Extremadura y averigüe de donde venía el aviso. La zona era, en efecto, de las más movidas de la ciudad, y pensé que me sería difícil verla. Estuve un rato dando vueltas por los alrededores del colegio donde se supone que andaba "molestando" y no la ví. Cuando me estaba volviendo y antes de cruzar por un paso de cebra la principal arteria comercial de la ciudad, allí , al lado de una parada de autobus me encontré a Saskia. Me la encontré exactamente así...

Saskia minutos antes de ser recogida de las calles de Badajoz
Parecía dormir plácidamente mientras la gente le pasaba casi literalmente por encima y nadie le hacía el más mínimo caso. La llamé, se levantó, y vino conmigo como si me conociera de toda la vida. Me quería chupar la mano mientras la subía a mi coche. A mi me pareció una perrigalga preciosa, pero la pocrecilla estaba llena de miseria. Esa misma tarde...

Desparasitación externa

Desparasitación externa

El primer baño
Fue acogida por una amiga en Badajoz y allí se curó de toda la miseria que llevaba encima, pero la acogida se terminó por razones de fuerza mayor y ahora Saskia espera su oportunidad en una residencia canina. Es una de las cachorronas perrigalgas más simpáticas que he conocido.
Ella es un ejemplo de la crianza incontrolada y abandono del pobre perrigalgo en la España del siglo XXI.

Nunca será la perra de un noble como en los siglos pasados, ni falta que hace...

Preguntádselo a ella y seguro que os contestará...¿Para noble?....yo.

Perrigalgos...esos grandes olvidados.

martes, 2 de noviembre de 2010

No Comment - Gina

Comienzo una serie de imágenes que no necesitan comentario. Imágenes que nos hacen pensar, criticar, sentir...la vida detenida en un instante... No Comment