Perrigalgos, casi-galgos, churrigalgos...hoy le dedicaré el espacio y difusión a la gran olvidada de las razas de perro españolas, el cruce de galgo.
Trataré de poner una pizca de luz sobre el pasado y presente de los perrigalgos. Os adelanto que no soy nada imparcial en este asunto ya que la mejor perra que hemos tenido y creo que la mejor que tendremos en nuestra familia fue una perrigalga, ella fue la que nos hizo llegar hasta aquí, ella nos hizo amar a los animales como lo hacemos hoy.
Hoy en día, casi todo el mundo sabe que el galgo español ha sido utilizado históricamente para la caza menor a la carrera (concretamente de liebres) en las grandes llanuras y campiñas ibéricas. El galgo cruzado con perros de caza de cualquier raza ha sido también usado como cazador de liebre pero en aquellos terrenos que, o bien eran demasiado duros y escarpados para los galgos o bien tenían demasiada vegetación u obstáculos (los denominados perdederos de liebres). En estos terrenos y condiciones las presas dominaban a los lebreles puros y sólo podían cazar los perros suficientemente veloces para la carrera y suficientemente hábiles y olfateadores como para acosar y sacar las liebres de sus perdederos. En todas la regiones relativamente abruptas y con monte bajo, el perrigalgo ha sido históricamente el perro más apreciado para la caza de conejos y liebre sin la intervención del hombre.
La ocupación masiva de los cotos de caza de monte bajo por los cazadores "escopeteros" ha hecho que progresivamente este tipo de caza y por consiguiente la cría se perrigalgos sea a día de hoy marginal, en comparación con la del galgo español.
Pero no sólo de caza menor ha sido protagonista el perrigalgo en nuestras tierras desde hace siglos. Cruces de galgo con perros con mayor fiereza y capacidad de lucha cuerpo a cuerpo han sido desde hace cientos de años los protagonistas de las rehalas de caza mayor.
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| Ciervo acosado por una jauría de perros. Paul de Vos. Escuela Flamenca. S.XVII. Museo del Prado |
Estos perros eran, al igual que los galgos, muy apreciados y caros en el pasado ya que las cuadrillas de caza eran propiedad de la nobleza, el clero y la realeza. Y aquí empezaba a fraguarse su desgracia histórica. Sólo el verlos adornando las paredes de palacios y estancias públicas nos hace imaginar que quizá estos animales eran lo más parecido a lo que por aquel entonces se podría entender como un animal privilegiado o con una vida relativamente cercana a sus propietarios.
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| Caza y Perros. Peeter Boel. Escuela Flamenca. Museo del Prado |
La situación hoy es completamente distinta. Como ya hemos dicho, el perrigalgo ya no se cría sistemáticamente para la caza. Sí se emplea en las infames rehalas de caza mayor para dar al grupo perros dotados de mejores condiciones para la carrera que los podencos de pelo largo o los perros rastreadores y los que aportan la capacidad de presa. Pero en comparación con la utilización del pasado son usos poco numerosos.
La presencia del perrigalgo en la sociedad actual está ligada al drama del abandono del galgo español. De los innumerables galgos que son abandonados en nuestro territorio, nacen camadas de perros que en su mayoría son cruces con perros también abandonados. Estas camadas no deseadas están formadas por animales que ya viven una situación de abandono desde el primero de sus días. Sin más cuidado que el que le pueda proporcionar una madre que lucha por su propia subsistencia, solamente los mas fuertes sobreviven a las primeras semanas de vida.
También pueden ser criados en cuadras de galgueros que los abandonan cuando advierten que no tienen la morfología que se esperaba de ellos o que proceden de una monta no prevista con otros perros de caza de la misma cuadra. Por estos dos casos típicos derivados de la fauna de trogloditas que se hacen llamar españoles, podemos intuir que el destino de los perrigalgos está intimamente ligado al de sus ascendientes galgos de pura raza.
Y lo miremos por donde lo miremos, el drama está servido.
Ahora nos vamos a una cualquiera de las protectoras que trabajan en España y nos encontraremos con la guinda del pastel. Cuando una maravillosa familia va a adoptar un perro mestizo o de cualquier raza y condición no se le ocurre adoptar un galgo o un perrigalgo. Y en el caso inverso, es normal que el adoptante que va en busca de un galgo como animal de compañía tampoco piense en llevarse a casa un compañero que sea un perrigalgo. Otra piedra más en su triste camino vital.
Y aqui sólo tengo una cosa que decir, a las maravillosas condiciones como animal de compañía del galgo se le pueden sumar las maravillosas condiciones de otras razas o de los peques mestizos para hacer del perrigalgo el compañero ideal. En una ocasión tuve la oportunidad de estar un rato pegándome físicamente un ratito con un cruce de galgo y mastín en una protectora que no debería tener mas de 10 meses (he de reconocer que me encanta jugar al cuerpo a cuerpo con los perros, me gusta que batallen), al salir de allí me iba pensando ....¿puede haber algo más noble que un galgo-mastín?...qué maravilla!!
Este verano me enteré de que había una perrita muy joven que estaba en una zona muy concurrida de la ciudad de Badajoz, por lo que se ve quería jugar con todo el mundo y rondaba la puerta de un colegio, había unos cuantos padres que ya habían dicho que iban a echar a patadas al animal de allí o iban a llamar a la perrera. Esos días yo estaba por Extremadura y averigüe de donde venía el aviso. La zona era, en efecto, de las más movidas de la ciudad, y pensé que me sería difícil verla. Estuve un rato dando vueltas por los alrededores del colegio donde se supone que andaba "molestando" y no la ví. Cuando me estaba volviendo y antes de cruzar por un paso de cebra la principal arteria comercial de la ciudad, allí , al lado de una parada de autobus me encontré a Saskia. Me la encontré exactamente así...
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| Saskia minutos antes de ser recogida de las calles de Badajoz |
Parecía dormir plácidamente mientras la gente le pasaba casi literalmente por encima y nadie le hacía el más mínimo caso. La llamé, se levantó, y vino conmigo como si me conociera de toda la vida. Me quería chupar la mano mientras la subía a mi coche. A mi me pareció una perrigalga preciosa, pero la pocrecilla estaba llena de miseria. Esa misma tarde...
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| Desparasitación externa |
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| Desparasitación externa |
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| El primer baño |
Fue acogida por una amiga en Badajoz y allí se curó de toda la miseria que llevaba encima, pero la acogida se terminó por razones de fuerza mayor y ahora Saskia espera su oportunidad en una residencia canina. Es una de las cachorronas perrigalgas más simpáticas que he conocido.
Ella es un ejemplo de la crianza incontrolada y abandono del pobre perrigalgo en la España del siglo XXI.
Nunca será la perra de un noble como en los siglos pasados, ni falta que hace...
Preguntádselo a ella y seguro que os contestará...¿Para noble?....yo.
Perrigalgos...esos grandes olvidados.