domingo, 23 de enero de 2011

Curiosidades cinegéticas manchegas

Hay cosas que por mas que las veamos o leamos nunca dejarán de sorprendernos.
¿Cuantos consejos, recomendaciones y/o métodos hemos visto y leido a la hora de intentar recoger un perro huidizo o esquivo en nuestros respectivos campos, pueblos etc.?. La verdad es que muchos. El enfrentarse a la tarea de coger un perro realmente esquivo es un reto que muchas veces supera a las personas que más rescatan y mejor lo hacen. Recordad casos como el de aquel galgo que estuvo más de un año intentando ser rescatado de la casa de campo, o sin ir más lejos, recordad a nuestra pequeña Isa, que estuvo un año y medio sin dejar cogerse en un pueblo español cercano a los confines del universo.
Aunque lo más lógico, a priori, sería ver que es lo que dice la normativa vigente al respecto. El resultado en Castilla-La Mancha es realmente curioso.

En la orden de vedas para 2010-2011 podemos leer lo siguiente:


"Medidas para el control de especies y prevención de daños:

4.2. Perros y gatos asilvestrados. En terrenos sometidos a régimen cinegético especial, las Delegaciones Provinciales a petición de los titulares interesados, expedirán las oportunas autorizaciones para el control de perros y gatos 
asilvestrados, de acuerdo con lo dispuesto en la Disposición Adicional Cuarta de la Ley 7/1990, de 28 de diciembre, 
de Protección de los Animales Domésticos, así como en el art. 13.2 de la Ley 2/1993, de 15 de julio, de Caza de 
Castilla-La Mancha."

¿Y qué es lo que dice la Ley de Protección de animales domésticos en su disposicion adicional cuarta?


1. Con el fin de evitar daños a las personas, ganados y riqueza cinegética, así como por motivos de salud pública, los perros errantes asilvestrados podrán ser abatidos cuando su captura no sea posible.
2. La realización de lo previsto en el párrafo anterior requerirá autorización previa de la Consejería de Agricultura.


Es destacable, la riqueza del léxico del legislador....perros errantes...
Si nos detenemos mínimamente en la filosofía de esta norma, no tiene desperdicio. Primero porque está contenida en una ley llamada de protección de animales domésticos. Esta ley de "protección" asimila un perro errante, es decir, abandonado, con un ser potencialmente dañino para las personas, el ganado y evidentemente la riqueza cinegética. No especifica que tiene que ocurrir para que el animal sea declarado peligroso, es decir, se le abate de forma preventiva.
Lo de proteger la riqueza cinegética también tiene su aquel. Es simplemente que los perros de caza abandonados no puedan matar ninguna pieza de caza para comer, que eso está reservado a los titulares del coto para disfrutar matándolas los fines de semana.
Un perro abandonado por cazadores, que ronde algún campo acotado para la caza (casi todos), puede ser disparado y abatido con la simple autorización de la Consejería de Agricultura. Ni siquiera se requiere que lo intente coger medio ambiente, o que la autorización la expida algún cuerpo de seguridad más allá de lo administrativo, como el Seprona. Nada.
No me cabe la más mínima duda de que estos permisos no se habrán expedido muchas veces, seguramente ninguna. Porque todos conocemos nuestra tierra y... Spain is Different!
Aquí, y vista la ley... se las gastan de manera diferente....si un podenco, bretón, galgo, o pointer suelto me molesta en mi finca...pum,pum!! no sea que esté poniendo en riesgo la riqueza cinegética del coto. 
¿Cogerlo fue imposible?... si porque le tiraban piedras y palos y el muy tonto no se quería acercar....para que veas lo peligroso que era!!
Estos seres errantes tan dañinos suelen tener esta pinta:
Perro errante dañando cultivos y poniendo en peligro la fauna. Llanos del Caudillo (Ciudad Real)

En fin, ver para creer... ah!! y en Mayo a votar, que como vemos... las instituciones nos protegen...

El Guadiana y la traílla.




sábado, 15 de enero de 2011

Cultura, tradición y unas pinceladas de realidad

Siempre me gustó viajar en metro. En metro viajaba de niño con mi familia, en metro salía del barrio para ir al centro ya de menos niño, y en metro acudía todos los días a la universidad. Aun recuerdo la línea 1 del metro de Madrid de principios de los ochenta. Ese ruido atronador y el percibir como se iban debilitando las luces del vagón cuando este aumentaba de velocidad, hasta que, en una especie de alivio, el conductor soltaba el acelerador y el habitáculo se iluminaba de nuevo totalmente. 
Me gusta observar y ver como la ciudad y sus gentes se mueven bajo la superficie como las hormigas lo hacen bajo la tierra de cualquier jardín.
El metro es, además, un potente medio para incentivar la cultura de la gente. Es monótono, y, en principio, aburrido. Por lo tanto es el medio de transporte ideal para leer. Los metro-lectores me podrán confirmar esto confesando cuantas veces se han pasado de estación por estar demasiado metidos en lo que estuvieran leyendo.
Desde hace ya muchos años se promociona la lectura por parte de las autoridades a través de textos seleccionados que se sitúan dentro de los vagones, para que, los incautos como yo esta semana, tengan algo con lo que pasar el tiempo si no llevan su librito o su periódico.
A mi, que llevaba bastante tiempo sin subir al metro, porque en la España Profunda todavía no lo han construido, me toco lo siguiente...


   Es un texto de Miguel Delibes

http://www.librosalacalle.com/images/2010/PAGINAdelibes.jpg

No seré yo quien critique el estilo de la prosa de este autor, ni la importancia literaria de su obra. Él ha sido quizá, el mayor exponente artístico en la descripción del mundo rural de nuestro país, de nuestras Castillas y Extremaduras. Él, como nadie, entró y nos hizo entrar en las casas y los corrales de pueblo, en las relaciones de señoritos y sirvientes, en el olor de la vieja España que los urbanitas hemos desconocido y en gran medida siempre desconoceremos.
Lo que nunca alcanzaré a entender, es como alguien con semejante capacidad intelectual no dio un paso más allá y llegó a ser un defensor real del entorno y el medio ambiente y quedó y quedará para siempre como el gran escritor cazador del siglo XX, el defensor intelectual de los pseudo-valores culturales y medioambientalistas de la práctica cinegética. Tradición y paladín de la cultura, una vez más de la mano...

Unas horas más tarde, andaba yo todavía con el texto en la cabeza, pero ya no estaba en Madrid. Debido a mi afición por esos campos campos castellanos, estaba de nuevo en Tembleque (Toledo) poniendo de comer a la galguina de la carretera que protagonizó nuestro último comentario navideño. Por cierto, que ya no era una galguina, ahora eran dos (macho y hembra). Ese día no estaba ella. Prefiero que estén los dos, porque así se que por lo menos el día que yo voy, comen los dos. El macho se nos acerca un poco más, pero es imposible cogerlo. Con el paso de los días, se hace más esquivo y desconfiado, la lluvia, el frío y la miseria curten su alma y su confianza...



Sr. Delibes, allá donde esté... ¿era este el galgo que no llegaba al matacán del majuelo del tio Saturio?

El Guadiana y la traílla




miércoles, 5 de enero de 2011

El tercero de Lobón

Mismo pueblo, misma gasolinera... más de lo mismo. Primero fue Mou, después Lluvía. Al menos en este caso tenemos que dar gracias de que no está herido ni enfermo (aparentemente). Unas preguntitas al aire... 
¿no nos cansaremos de recoger los juguetes rotos de otros?
¿es que sólo lo vemos unos cuantos?
¿porque hay leyes que se cumplen tajantemente al primer día de aplicación "ley antitabaco" y otras que no se cumplen nunca "protección animal" ?
¿donde dice que hay leyes de primera y de segunda?
Muy pronto tendré tiempo de reflexionar más a fondo sobre todo esto, pero he de decir que cada día tengo más clara una cosa: contra esta gente...leña, leña y más leña.
El animal depende de su amo, de su dueño,... por él lo da todo, esa es su naturaleza. Incluso después de ser maltratado y dominado, le sigue mirando como a un Dios. El perro es incapaz de urdir planes, de tener malas intenciones, de razonar malos pensamientos, y por eso es incapaz de defenderse de un ser "superior" como el hombre. Como vemos, los hombres si que emplean malos pensamientos e intenciones para con ellos. 
En nuestro círculo más cercano, de gente que conoce el problema y que lo vive más o menos de cerca como nosotros es muy común oir expresiones del tipo: lo mismo les haría yo a ellos..., a este le rompía yo una pierna y le dejaba tirado en una carretera...., a ver si les gustaría a ellos que les hicieran lo mismo etc... y porque no lindezas que no merece la pena escribir por el cúmulo de palabras malsonantes. Como mecanismo natural, intentamos alejarnos lo más posible de todo este gremio de galgueros, rehaleros, cazadores, y gentes de boina, casaca y pantalón de camuflaje. Es como un acto de higiene social y cultural.

Desde El Guadiana y la Traílla, hace ya un tiempo que no hacemos lo mismo. No perdemos la oportunidad de hablar con ellos, de preguntarles, de conocerles, de tratar de ver como funcionan. Sin mensajes sensibleros, sin tratar de convencer, sin tratar de educar, simplemente conociendo su realidad...

Y mientras tanto, con la misma buena intención del que saca del remolque del 4x4 a un ser como el que veis aquí y le pega una patada en la carretera, con la misma sensibilidad del que ve a un esqueleto andante en la puerta de su casa y no le echa un trozo de pan, así, con ese mismo derroche de amor.... nuestra camarita graba.

El Guadiana y la traílla

Marlon, en el coche tras ser recogido en la gasolinera

Marlon, en su primer día fuera de la calle


domingo, 26 de diciembre de 2010

Navidad asimétrica

Tembleque es un pueblo toledano conocido por ser una de las capitales nacionales de la caza con galgo. Es uno de esos lugares de la Mancha de donde se dice que hay más galgos que personas ( y probablemente sea cierto).  Como cualquiera de los municipios de las grandes llanuras al Este de los Montes de Toledo, como Turleque, Madridejos o El Romeral, sus campos poseen gran cantidad de liebres y la gran mayoria de sus cotos son dedicados a la caza con galgo. Lo específico de Tembleque reside en que en el coto-corredero más famoso, sede de multitud de campeonatos, hay unos cerros desde los que se divisan perfectamente las carreras de perros tras las liebres. 

Lo que también es específico de este lugar, de duros y fríos inviernos, es que rara vez encontraras un galgo abandonado que se deje coger. La extraordinaria amabilidad de los galgueros locales para con sus perros menos válidos hace que una vez ya han sido abandonados, cosa muy habitual por estas tierras, los pobres animales ya no quieren saber nada de ningún ser humano. Esto es común en muchos más sitios, pero aquí es una auténtica regla, es como la marca de la casa...el original y último regalo que le hacen a sus perros por navidad. 

Huirás de todo y de todos.... porque es lo que te mereces cuando ya no vales.

Frío, agua y hielo.... otra vez el hielo.